jueves, 20 de enero de 2011

Hotel Boutique Petit Palace Art Gallery


El hotel, situado en el barrio de Salamanca, a unos 500 metros de la famosa Puerta de Alcala, es un buen lugar para estar en Madrid. Sin ser un hotel literalmente pequeño, sus 61 habitaciones no hablan tampoco de un hotel de gran dimensión, y el trato es de calidad. El edificio es bonito, del XIX, muy característico de esta zona de Madrid.

Las habitaciones de este hotel boutique de Madrid tienen ducha de hidromasaje. También tienen, a cada cuál su necesidad la verdad, ordenadores portátiles con conexión inalámbrica gratuita. El Petit Palace Art Gallery se encuentra en un bonito edificio del siglo XIX situado en el barrio madrileño de Salamanca.

Entre las calles Serrano y Velázquez, este hotel boutique se encuentra en el corazón de las compras madrileño, con muchas tiendas de antigüedades y galerías de arte (vigilar el bolsillo). Otras atracciones como El Parque del Retiro, la Biblioteca Nacional o el Museo de Arqueología están al lado. La famosa Puerta de Alcalá queda a tan sólo 500 metros, y desde allí las arterias principales del Madrid turístico.

Un elemento agradable de este hotel boutique es el servicio gratuito de alquiler de bicicletas, muy agradable para la visita del Retiro. El hotel también tiene un exclusivo jardín con terraza y un restaurante.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Hotel y spa el mirador de Ulzama


Este cuidado establecimiento ofrece a sus clientes 27 habitaciones dobles, 5 de las cuales son suites de amplias dimensiones. El hotel cuenta con piscina y con un área de Spa, no muy grande, pero bien equipada. Las escapadas y ofertas en el Hotel Mirador de Ulzama son especialmente recomendables para momentos especiales (puentes, temporada de setas, etc.)


Todas ellas cuentan con una agradable decoración y componen un perfecto rincón para el descanso y la práctica de deportes como e Golf y disfrute de la Naturaleza.
La cercana Sierra de Aralar puede resultar mágica con sus habituales nieblas. El valle de Ulzama por su parte, con pueblos de montaña permite hacer rutas en las que disfrutar de su gastronomía.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Hotel Pago de Trescasas

Hospedarse en un viñedo autentico y disfrutar de una escapada al campo español es una experiencia muy agradable.

Pago de Trescasas ofrece esto y mucho más, pues el hotel proporciona la escapada rústica perfecta, entre sus bonitos jardines y su encantador restaurante.

El hotel es perfecto para disfrutar de paz y tranquilidad. Pago de Trescasas cuenta con un viñedo en el campo de Castilla León. En su estancia podrá tomar el sol y disfrutar del escenario desde la terraza del Pago de Trascasas, junto a un buen vino. El viñedo produce una selección de vinos de la zona que pod'rá disfrutar durante su estancia, así como realizar actividades de catas de vino, etc. Todo en un entorno rústico, donde la modernidad está de la mano del buen gusto por lo tradicional.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Palacio de Azcarate en Ezcaray


En realidad una mansión del siglo XVIII, este hotel ha sido restaurado de forma fiel a su estilo original. Se ha conservado su decoración de estilo clásico y se ha rescatado el mobiliario antiguo.

Este hotel goza de una agradable y tranquila ubicación que le ayudará a relajarse y pasarlo bien. El hotel es muy tranquilo y ofrece amplias y luminosas habitaciones con vistas a los jardines que rodean la propiedad.

El restaurante del hotel es muy recomendable, y se sirven una combinación de platos modernos y tradicionales, si bien no es posible usarlo salvo que se vaya en grupo. o se encuentre su precio incluido en la opción elegida para la habitación.

El hotel está situado en el centro de Ezcaray, en La Rioja, en la Sierra de la Demanda. Se trata de una zona ideal para los amantes de los deportes al aire libre, y para poder hacer Enoturismo y visitar bodegas. La práctica de Golf es una opción también en sus cercanos campos.

Encontrar ofertas para el Hotel Palacio de Azcarate en Ezcaray

viernes, 7 de mayo de 2010

Escapada al Pago de Trascasas

Los sitios y el recuerd que tenemos de ellos dependen mucho de un momento, de un día, del estado de ánimo propio o del de tu pareja o amigos. Los sitios dependen tal vez, incluso, de la luna.

Lo cierto es que de este hotel rural no guardo el mejor recuerdo, pero lo cierto es que el sitio no merece esta valoración, pues tiene ingredientes suficientes, lo reconozco, para resultar atractivo... pero si una riña se interpone, poco puede hacer el encanto del lugar. No sería justo, sin embargo, dejar de recomendarlo aquí.


Pago de trascasas está en Valladolid, muy cerquita de la Ribera de Duero. El lugar ofrece un entorno muy tranquilo y agradable, entre viñas, con una decoración sencilla, pero que no resulta ni empalagosa en el intento de encanto, ni molesta e incomoda por rústica. Las habitaciones son un tanto parcas, pero tampoco a de esperarse lujo arabe si se tiene en cuenta que los precios son muy interesantes. Una muy buena opción para una escapada por Ribera del Duero.

Se puede reservar en booking.com, o en la sección de escapadas de turismodevino

lunes, 19 de abril de 2010

Hotel - Marques de Rsical



Hace un par de semanas, coincidiendo con la Semana Santa, he visitado el hotel de Marqués de Riscal en la Rioja Alavesa. No es uno de esos hoteles a los que se pueda ir a menudo, salvo que el bolsillo esté muy cargado. Me lo había comentado mucha gente: ¡tienes que ir....¡ Y fui. Es de esas experiencias de una vez, y ya está!... pero merece la pena. El diseño del hotel es extraño, y uno desubre que gira la cabeza en varias direcciones para encontrar sentido a las formas, que seguramente no tengan más sentido que el de su extraña y singular armonía.


Viéndolo desde fuera cuesta entender cómo puede tener tanta luz luego en el interior, pues las hojas metálicas se entrelazan y da la sensación de que ocupan demasiado espacio... así que una de sus virtudes es ésa: deslumbrar por fuera sin desmerecer por dentro (aunque la estética de fuera es mucho más distinta a un hotel habitual que lo que uno se encuentra dentro). El producto, servicio y la experiencia es muy buena. Usamos el spa. Hace un par de años estuvbe en les sources de Caudalie y la verdad que aquel resulta más placentero: no sé si por estar en Medoc y lo que ello implica (uno se siente en el corazón de la Tierra del vino en Medco, y al menos a mi, me parece que la tierra huele al vino que las botellas encierran) Caudalie gestiona también el spa de Riscal, pero no es lo mimso... sin querer desmerecerlo. Los alreadedores son preciosos y la experiencia en su conjunto merece la pena,,, aunque uno vuelve con la sensación de haber gastado demasiado... Para ahorrar unos euros conviene mirar en varias páginas por si hubiera ofertas, y no sóo en la del hotel. Os recomiendo: trip advisor con la info del hotel , la sección correspondiente de Rumbo, y la sección de hoteles en La Rioja en turismodevino




¡Aprovechar, y buen vino!


viernes, 18 de septiembre de 2009

Comer y dormir en el Parador de Siguenza

Quien haya ido al Parador de Siguenza tal vez haya visto una fotografía que muestra el estado del castillo hace años, antes de que se planteara su rehabilitación y transformación en un Parador. Esa foto, en contraste con la realidad del castillo en su estado actual, muestra de forma evidente (más vale una imagen que 1.000 palabras)

El Parador es un castillo plantado sobre lo que era una Alcazaba árabe, y ofrece (según desde donde se llegue) una impresionante estampa que domina el paisaje, como si la obra del hombre quisiera retar a las montañas.
Como muchos otros Paradores, el de Siguenza tiene algo de frialdad, que imagino le debe venir de ser Castillo. No es fácil hacer acogedor un Castillo. Este Parador lo es, pero no deja sin embargo de tener un ligero toque frío, que le viene de lo más profundo de su alma.

El lugar es, sin embargo, muy recomendable: ya sea para una escapada romántica, gastronómica, viaje de familia, viaje de soledad, viaje sin más….

Las habitaciones son agradables, y el patio, y sus salones para tomarse una bebida tranquilamente. La comida también es buena, pero sobre todo, me quedo con esa sensación de aparcar el coche en un lugar empedrado, y sentir que se viaja por el tiempo, transformado gracias a un proyecto del hombre